un viejo amor me prestó su rostro
para soñar al menos unas horas
mientras el sol giraba autómata
reiniciando ciclos y esperas.
ya despierto gocé la euforia
de vivir aquella ficción
pronto recorde los crueles
y me obligue a despertar.
ya autómata en mi alerta
bajo el astro indiferente
respiro rutina insípida
pero deseando bellezas.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)