como un sol en sus manos
en las esquinas perdidas
con sus moradas de sueños.
alli mis ojos transitan
siempre emulando
siempre sin rumbo.
y entre doncellas q vuelan
y semejantes adversos
encuentro manos amigas
q me devuelven al tiempo.
y nada cambia cambiando
algunos temen al miedo
salvo esas piernas sagradas
q ya de pie van volviendo.
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